Voces

Priscila Vallone: vértigo y ausencia

Cuando leemos a Priscila Vallone (1993), algo o todo se detiene. Hay una voz en constante conflicto con el lenguaje. Una voz esencialmente poética. 

Nació en Rosario, Santa Fé, pero pronto se mudó a Río Grande, Tierra del Fuego, "apropiándose de la isla y creando un fuerte vínculo con ella". Se mudó a Buenos Aires en 2012 para estudiar la Licenciatura en Expresión Corporal y cursos sobre curaduría (UNA), la Licenciatura en Artes en la UBA y fotografía en ENFO. Su experiencia para por haber coreografiado y dirigido tres obras de Expresión Corporal danza: Yuxta (2014), Tornasol (2014) e Hibridar (2015). Tiene publicados dos poemarios independientes artesanales 'Pez' (2010) y 'Vidita' (2012) reeditado por la editorial Ombligo Cuadrado en 2015. También escribió un poemario en versión digital por la editorial 13's Tilos, 'Pez de tierra' y diversas publicaciones en antologías y medios digitales tanto nacionales como internacionales. En la actualidad, se desempeña activamente como gestora cultural, expositora, fotógrafa, coreógrafa y escritora.

Pareciese que todas las disciplinas artísticas en las que la autora se desenvuelve, partieran de una poética del cuerpo. En los textos de Priscila hay todo un mundo de signos. Una realidad por fuera de la realidad. Una especie de grito y también un canto.  Con la palabra intenta inscribirse en el instante y su poesía se desborda y hay con cada frase un nuevo impulso hacia lo efímero. 

Tenemos el placer de publicar en Fatale algunas notas de su diario. Lectoras y lectores: caigan bien adentro. 

 

Nota de diario XIV

Cuando aparece una estela anaranjada asomando por la ventana. Cuando la tibieza del cielo tiñéndose de azul a dorado te moja las piernas. Cuando el borde de la piel pierde su carne para ser momento. Plenitud. Contemplación. Cuando salir de la cama no es más motivo que quedarse en ella. Cuando todo este momento se vuelve en un segundo y sin aviso tristeza sin sentido. Y el cuerpo paréntesis pregunta silencio. Intimidad. Calma etérea. A veces los ojos hundidos en la nuca. A veces amanecer sin pausa. Qué es pensar cuando no hay pausa. Cuando la razón se dobla a la mitad de su mitad y se desenvuelve en otro espacio paralelo - donde te ves - anocheciendo. Haciendo eco. Desmenuzando entre sol y sol cada partícula de ausencia. De luz para que no se vaya. A veces anochecer en pausa. Donde todo está quieto menos la huida interna. Querer salirse por los bordes y rebalsarse de presencia. Crear un yo múltiple y permeable que no sepa ya qué es. Dejar algo móvil en su deriva. - A veces corporizar la nada -. Otras hacer del cuerpo un verbo. Desintegrar un espacio y luego otro hasta configurar este universo: donde el sol que aún no nace moja los labios y la espalda. Donde ya/no/hay/ca(l)ma de donde entrar o salir. Donde no hay motivo ni razón aparente. Donde no hay espacio posible salvo aquel

del que te querés

ir

*

(Vomita - tené ganas - vomita. No te quejes. No vayas lento. No estés mojada. No vayas a la par. No te dejes. Apura el vuelo. No le escribas. No inventes nombres. No des demás. Construí. Funcioná. Deformá. Tu cuerpo. Tu percepción. Tu forma de concebir un mundo - y luego otro- No llores más. No te despidas. Deci la verdad: solta solta solta. Dale la mano. Agarrate fuerte. De mi. De vos. Deja de ser. Deja de hablar. De dar vuelta las sábanas. Deja la luz prendida. No vas a encontrar. No tengas miedo - de mi. de vos- soportá. No cargues peso. Definí la gravedad. No te hundas. Esperame abajo. No te vayas que | no sé

Dónde

Buscar) 

*

Cuando el nudo es una garganta y el habla se hace llana y nula y se disuelve en la mirada| Cuando el agua es la mirada y alguna sal quema la piel y se hace barro que baja| Donde la presencia empieza a atenuarse en el cuerpo y parece que toda sangre se hunde en lo invisible | y se queda atrás en cada sol que se va yendo | por la boca | del pecho hueco| Cuando el pecho es un agujero negro comiéndose los días| Cuando los días no hacen nido para hacer fogata de oscuridades| Cuando estar existiendo es lejos| de donde uno| piensa que está| : de uno hasta uno mismo | cuántos soles hay

*

(-cuestionarme hostilmente los parámetros de la existencia- construir una moral pesada como la culpa- pero drenar paulatinamente cada poro de angustia- perdonar fácil - olvidar, lentamente, pero olvido- porque para qué cargar armas - contra los que amo y están vivos- sacudirme las espinas que me crecen- y me sangran - para no dejar- nacer la bronca - dinamitar - los fantasmas -que no dejan dormir - dinamitar lo que disminuye el amor- y aleja la luz - no dejar - que las sombras vivan - en mi - no dejar - que me habite - el miedo

el dolor)

*

Cuando encuentres que tu mundo no es sangre hermética delimitando tu cuerpo Cuando tu cuerpo no quiera expulsarte de si mismo y hacer ceniza de fuego blando Cuando el amor no te inunde la lágrima ni haga carne viva en el borde del miedo Cuando puedas habitar el tiempo de la espera sin deseo Cuando la soledad sea un lugar donde cultivar un adentro Cuando la falta no estructure caos y no estés ni arriba ni abajo Ni al costado ni al medio Ni te midas en verbos O te repitas cuánto hiciste o cuánto te falta hacer Cuando la vida se parezca un poco más a si misma en vez de serlo sólo porque no se parece a la muerte entonces La vida es cuándo. 




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